El radón, el cancerígeno ignorado

Bebe jugando en casa con radón

Raro es el día en el que no escucho, de algún padre o madre, su preocupación sobre la salud de sus peques. 

Si sus hijos son bebés, los comentarios son del tipo "espero que no le pase nada en la guarde, todo se lo lleva a la boca.... está empezando a andar, espero no se caiga..., por favor, que no se ponga malito con los virus...."

Si sus hijos son adolescentes, la preocupación es saber si fuman o beben mientras están fuera de casa y si se van de marcha que no les ocurra ningun accidente.

Vosotros, padres y madres, estáis felices al final del día, cuando vuestros hijos han vuelto a casa sanos y salvos. En ese momento, debería comenzar vuestra tranquilidad mental y sin embargo, ¿estáis seguros qué es así?.

Si tus hijos están expuestos al radón en tu casa o en el colegio, ¿no te preocupa?

La exposición a altas concentraciones de radón, puede equivaler a fumar un montón de cigarrillos diarios y el orden de muertes en las que interviene el radón, es el mismo que los accidentes de tráfico.

Puede que tus hijos, mientras juegan y disfrutan en casa, en donde les consideramos "a salvo", estén respirando radiación, igualmente peligrosa para su salud.

La concienciación que tenemos de algunos peligros para la salud de nuestros hijos es alta. De hecho, tomamos muchas medidas de prevención enfocadas para conservar dicha salud. Hoy en día, nos parece impensable, llevar a nuestros hijos a la playa o piscina sin ningún tipo de protección solar, o moverlos en el coche sin medios de seguridad (independientemente de la obligatoriedad de algunos dispositivos).

Sin embargo, no se actúa del mismo modo para prevenir el riesgo de contraer cáncer de pulmón por una exposición continuada al gas radón en nuestro hogar.

La radiación afecta más a los niños que a los adultos porque sus células están en desarrollo y su crecimiento es rápido. 

El nivel de concentración de gas radón que presenta una vivienda depende del tipo de suelo y la facilidad que presente para acceder a la superficie.

Madrid, Galicia, Extremadura, Toledo, partes de Castilla y León y Andalucía, determinadas zonas de Aragón y Cataluña, son a priori, zonas que pueden presentar un mayor riesgo potencial para el radón en el interior de los edificios.

Pero si no se mide, no se sabe.

Al gas radón, no puedes olerlo, ni saborearlo, ni verlo, ni tocarlo. Medir su concentración, es una forma sencilla y rápida de evaluar su riesgo.

Quiero solicitar una medición para mi hogar o más información.