¿Cómo y por qué se comienza a estudiar los efectos nocivos del radón sobre la salud?

En el año 1500, ya hubo personas que se preguntaron por qué había un exceso de mortalidad respecto a la esperada, por enfermedad respiratoria en mineros de las montañas de Erz en Europa del Este.

 

Pero no fue hasta 1879 cuando se concreta que la enfermedad que causaba este exceso de muertes, era el cáncer de pulmón. Y posteriormente, en 1921 ya se relaciona las emanaciones del radio con el cáncer de pulmón.

 

Son los estudios sobre este colectivo, la partida para estudiar el radón y sus efectos carcinógenos. Así, se publican a partir de los 70, estudios de mortalidad realizados en mineros australianos, canadienses, chinos, norteamericanos y europeos. En todos estos estudios hay la misma pauta, un exceso de mortalidad por cáncer de pulmón en los mineros que han sido expuestos al gas radón frente a los no expuestos.

 

En los años 90, se han publicado numerosos estudios de controles y casos que han relacionado sin duda alguna, la exposición del radón domiciliario con el cáncer de pulmón.

 

Y en 2005, se publica el estudio "Darby et al", de casos y controles en Europa, en el que se indica la relación de un aumento del 16% de riesgo en padecer cáncer de pulmón por cada 100 Bq/m3 de aumento de la concentración de dicho gas.


Lo que hoy en día es una evidencia científica, porque así lo han demostrado los estudios realizados, es que la exposición al gas radón es la segunda causa de Cáncer de Pulmón y la primera en no fumadores.